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Fiesta de San Benito Menni, Hermano de la Orden Hospitalaria y fundador de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón

Vida religiosa | Hnas. Cristina Palacios y Lizeth Checa, Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús | 24.04.2019

Cada 24 de abril recordamos el legado de nuestro hermano hospitalario, como restaurador de la Obra de San Juan de Dios en España y cofundador de la Congregación femenina de las "Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús". Su espíritu magnánimo, su gran capacidad y predisposición del alma lo ayudaron a superar muchas dificultades y a tomar iniciativas significativas en favor de los enfermos y de su asistencia integral.


Nuestra hospitalidad se inspira en el gesto protagonizado por Abraham en el encinar de Mambré (Gn 18, 1-8). Tres personas “desconocidas” pasan de camino a la hora en la que sufren el peso del sol en sus vidas. Abraham acoge a estas personas para que recuperen sus fuerzas y “puedan seguir su camino”. Abrahán reconoce que, al acoger a estas tres personas necesitadas, a quien ha acogido es a Dios mismo. Esto mismo es lo que hizo Benito Menni junto a María Josefa y María Angustias; acoger al enfermo en toda su dignidad, y ofrecerle esa asistencia integral. Decidieron realizar la hospitalidad a favor de las personas que sufren.

"El Señor nos ha escogido para servirle y amarle, cual debemos hacer con toda nuestra alma y nuestro corazón". CBM 415

San Benito Menni nació en Milán, Italia, el 11 de marzo de 1841, fue sacerdote de los Hermanos de San Juan de Dios, restaurador de su orden (1867) y fundador de nuestra Congregación de Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús (1881) Muere en Dinan, Francia, el 24 de abril del año 1914.

Fue bautizado con el nombre de Ángel Hércules Menni Figini, este nombre puede ser considerado como una premonición del espíritu, que había de caracterizar su personalidad.

Siguió pronto la llamada de Dios. Desde su juventud se mostró compasivo con toda persona que sufría. Motivado por esta intuición, abandonó un trabajo seguro en un banco y se ofreció como voluntario para ayudar al traslado de los soldados heridos que llegaban de la batalla de Magenta, cerca de Milán. En ese contexto adverso, descubrió por la entrega de los hermanos de San Juan de Dios, la llamada que el Señor le hacía.

A los 19 años pidió el ingreso en la Orden Hospitalaria. Con el nombre de Benito inició la vida religiosa; se consagró a Dios y a la asistencia de los enfermos.

Fue un hombre místico. Su relación con Dios se afianzó frente a las tremendas necesidades humanas. Se mostró solidario para con los enfermos, sintiéndose dichoso por “servir y amar a Jesús” lema de su vida y su única dicha aquí en la tierra, sintiéndose alegre por haber sido bendecido con tan hermosa vocación de caridad. Dio así respuesta creativa a las necesidades de la época.

Hoy la humanización y la evangelización son desafíos ante el nuevo milenio. El legado espiritual de San Benito Menni viene a recordar e iluminar las palabras de Cristo, "Estaba enfermo y habéis tenido cuidado de mí. Venid, benditos de mi Padre"(Mt 25,34.35).

Su entrega fecunda cobra actualidad como modelo asistencial hospitalario donde ciencia y caridad se complementan, en especial dentro del campo de la salud.

Para nosotras, Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús, San Benito Menni más que Fundador es Padre Espiritual, cuyo legado carismático nos transmite la ternura del amor misericordioso de Dios, Buen Samaritano de la Humanidad.

Cada 24 de abril conmemoramos su muerte y vamos renovando en nuestros corazones el carisma hospitalario concedido a Benito Menni el mismo que infundió a la primera comunidad de hermanas, y que hoy se hace vida en nosotras con aquel entusiasmo que él transmitía cuando nos exhorta en sus escritos: “hijas mías amen a Jesús nuestro único bien”, no se trata de una idea romántica, sino muy verdadera, que persuade nuestro corazón femenino a corresponder a las realidades y a los valores del Espíritu.

Hoy, en el siglo XXI, deseamos reavivar el impulso de los orígenes, dejándonos impregnar por el ardor de la misión hospitalaria que intenta ser presencia de Jesús, testimonio de su amor, de su vida y de su acción salvadora.

La vida y obra de nuestro Padre Fundador dio testimonio de la entrega, generosidad y abandono pleno en las manos de Dios; signo de alegría que hoy nos anima. Queremos que sus enseñanzas no permanezcan ocultas sino que iluminen al mundo y traigan un rayo de esperanza a muchos necesitados.

Coronamos esta pequeña biografía con unas de sus palabras. Ellas nos dejan un mensaje para reflexionar: “Cuando examinamos nuestra vida, los beneficios innumerables que recibimos y cuán frágiles somos, vemos que no nos queda más que reconocer la bondad de Dios, y que solamente su infinita clemencia y misericordia es el fundamento de toda nuestra esperanza y de nuestra alegría; porque Él se complace en favorecer a las personas que sienten su pobreza, su miseria, su indignidad y por esto mismo no descansan en sí mismas ni se fían de sí, sino que todo su descanso está en Dios, Padre Nuestro”...




Además:


- 50 años de Vida Religiosa del Hno. Nelson Terry Pinilla
- Proceso de Constitución de la Única Provincia para América Latina y el Caribe
- Jornada Juvenil Vocacional en la Diócesis de El Alto-La Paz
- Celebración del Día de la Solidaridad en el Sanatorio Marítimo de Viña del Mar
- Congreso Internacional sobre Atención a la Persona con Discapacidad
por Hnas. Cristina Palacios y Lizeth Checa, Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús